Siempre Dos

Siempre conmigo; siempre a mi lado. Muy atenta a cada gesto, a cada mirada.

Cuando cierro los ojos por la noche ella aún me observa, y despierto cada mañana con su espíritu fluyendo en mi sangre.

Su tibio abrazo, un tierno capullo aterciopelado. Su eterno alivio cura todos mis males. Compañera fiel que nunca se apaga.

Con ella he llorado, le he dedicado cada una de mis lágrimas. Ella, paciente, espera… me observa…

Su mirada es compasión; su mano en mi hombro es comprensión.

Tantas cosas hemos pasado juntas! Y ella siempre está, no se irá jamás. Aún si se fuera, siempre quedará algo de ella en mi corazón, acurrucada en lo profundo, como la punta de una flecha fundida en la carne.

No se cuándo pasó, no se cómo ni por qué. No se cuándo te hiciste piel, cuándo te introdujiste en mis venas, no se cómo entraste en mi cabeza. Lo que sé es que hoy te tengo, estás a mi lado. Siempre juntas, siempre dos…

Yo en este lugar y ella a mi costado. Yo aquí sentada y mi soledad a mi lado.

 

V. Victorio / Feb. 2002

Advertisements
Virginia Victorio
0

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: